Si la cardiopatía congénita (CC) se diagnostica pronto, se puede intervenir quirúrgicamente (normalmente en bebés de menos de seis meses). Con esta intervención se suele evitar la progresión a hipertensión pulmonar (HP).

No obstante, si el niño ha desarrollado una presión muy elevada en las arterias pulmonares (debido a un shunt izquierda-derecha), se puede considerar un procedimiento quirúrgico menos invasivo, denominado cerclaje (banding) de la arteria pulmonar.

En algunos pacientes, la intervención quirúrgica no es posible y en estos casos, los pacientes deben ser referidos a un centro especialista donde se puede iniciar el tratamiento con fármacos (además de oxígeno). El objetivo de estos tratamientos es relajar los vasos pulmonares y aumentar el flujo sanguíneo hacia los pulmones para reducir la presión arterial pulmonar.1

Los pacientes con HAP-CC deben hablar con su médico para conocer las opciones de tratamiento disponibles. Todos los pacientes con HAP-CC deberían ser referidos a un centro especialista para su tratamiento.
 
Bibliografía

  1. Galiè N et al., Circulation 2009;119:2894–903.